Cocuus o la primera máquina del mundo que trata alimentos con láser

junio 14, 2018

Cocuus

Láser

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Una sencilla morcilla de arroz puede desde evocar aventuras de riquezas hasta dar pie a debates acerca de la avaricia humana o, simplemente, a una conversación sobre diferentes países y sus monedas. Esta es sólo una de las propuestas que integran el muestrario culinario de Cocuus, una empresa navarra que en apenas un año de andadura ha conseguido comercializar la primera máquina del mundo que transforma alimentos con láser.

Esta joven compañía -se constituyó en junio de 2017- ha creado una herramienta que combina la impresión 3D con el corte láser y es capaz de grabar, cortar, cuajar, dorar, sinterizar, imprimir, marcar y/o vaporizar los ingredientes más variados con una precisión decimal. Sus creadores aseguran que las posibilidades de esta máquina, enfocada al sector hostelero, son infinitas y que, con ella, cualquier chef podrá diferenciar su negocio con una personalización completa de sus creaciones y llevando a la mesa presentaciones arquitectónicas imposibles para estimular los cinco sentidos dejando una huella mnémica en los comensales.

La idea se gestó durante una cena en el Casino Principal de Pamplona. Los pamploneses Patxi Larumbe Beramendi y Daniel Rico Aldaz, que venían de fabricar robots que hacían tallas y pinturas y, también, trabajos industriales, decidieron utilizar toda la mecatrónica del laboratorio que compartían (fresadoras de control numérico, sistemas de corte láser…) en lugar de para cocinar para ‘construir’ una cena para unos amigos. La sorpresa que creó aquel experimento fue tal que Patxi y Daniel pensaron que sería factible crear una herramienta para hacer “ingeniería creativa” en la cocina y que si conseguían que tuviera un precio razonable sería “muy comercializable”. No tardaron en aprovechar sus conocimientos de diseño de máquinas de corte láser para esbozar un primer prototipo que testaron en el restaurante Baserriberri de Pamplona.

El tiempo ha terminado por avalar su idea. Su tecnología ya está en el mercado. Oms y Viñas, el mayor distribuidor de suministros de equipamientos de hostelería de España, se está encargando de la puesta en marcha, mantenimiento y servicio técnico de los equipos y en pocos meses el equipo de Coccus aspira a abrirse paso en el mercado internacional. “Londres, Nueva York, Dubai, Tokio… son sitios donde hay mucha más innovación que en España. Pensamos que esta tecnología va a dar más duro fuera de aquí que dentro”, augura Patxi.

La carrera de esta start-up creada en un garaje de Cizur Menor al más puro estilo Steve Jobs está siendo meteórica. Tras ser seleccionada por la aceleradora Orizont y que Sodena aportara 20.000 euros al proyecto, en junio del pasado año se constituían como sociedad. A principios de este año, junto al equipo de cocina del Baserriberri han puesto en marcha un laboratorio de innovación e investigación tecnológica aplicado a la gastronomía. Primero, cuenta Patxi, “construimos la máquina y después nos dimos cuenta de que había muchos más temas detrás y que las aplicaciones digitales en la gastronomía estaban sin utilizar”. Y eso es precisamente lo que buscan ahora desde el laboratorio que han montado en Cizur: nuevas aplicaciones digitales que se puedan utilizar en la gastronomía, cocina profesional e industria agroalimentaria haciendo un montón de procesos. Desde el Video Mapping, una técnica de proyección de vídeos o animaciones en superficies, hasta la realidad aumentada, pasando por la utilización de mecatrónica y robótica o la impresión 3D.

TECNOLOGÍA SIN LÍMITES

El valor de la máquina, aseguran, está en que pone a disposición del chef un sinfín de maneras de presentar los platos. “Cocuus incluye un cabezal láser, una fresa y una extrusora de viscosos, permitiendo al cocinero multiplicar sus posibilidades de cocinar de manera creativa. No hay más límite que el que se ponga el cocinero”, explica Rico.

Tras el estudio de mercado que realizaron para identificar potenciales clientes, tratarán de vender su tecnología a restaurantes “que tienen estrella Michelin o la están buscando”, a hoteles y empresas de catering que atiendan eventos grandes, a cruceros y a universidades que, cuentan, “es un nicho de mercado pequeño pero que da mucho prestigio”.

Sus esfuerzos a la hora de comercializar la máquina se centraron en reducir al máximo su coste. “Para obtener un aspecto visual y hacer un pudin es suficiente con contar con una precisión decimal”, confían. De momento, la principal reticencia con la que se han encontrado versa sobre el aprendizaje y manejo de la máquina. Lo que buscan es que la pueda utilizar personal no experto y de ahí que hayan optado por una software “para alguien que no sabe nada, ni encender un ordenador”.

diario de navarra

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